Vivir en el extranjero

Dos años en Sheffield cambian tu vida

Albert Aguilà

Después del Erasmus decidí que la mejor manera de aprender el inglés era viviendo en dicho país. El destino me llevo a Sheffield y la verdad que es una ciudad muy recomendable para todo forastero.

Sin poder establecer conversación alguna, encontré mi primer trabajo como camarero en un restaurante italiano llamado BB’S ITALIAN RESTAURANT. Que días más largos en ese lugar! Que si la cuenta y te llevo los cafés, una pizza con salsa barbacoa y llega una napolitana. Pero en el error esta el aprendizaje y a base de broncas supe que ‘the bill’, no es mas que la cuenta.

Posteriormente trabajé en un casino. Mi mejora en el idioma me hizo escalar hasta chef. Y gracias a mis honorarios pude por fin visitar la gran Gran Bretaña. Edimburgo, sin lugar a duda, la ciudad más bonita que he visitado a lo largo de estos dos años. Game of Trhones o el Señor de los anillos podían haber estado rodados en esta ciudad. Y como no, la majestuosa Londres. Que si Candem, Westminster o la Tate Modern.

Pero estos dos años no solo dan para ampliar tu cultura geográfica mundial. Sinó que cambian tu vida! Conocer a gente, hacer las tareas domesticas, depender de uno mismo y convivir con gente te hacen como mínimo un individuo más preparado para afrontar el mundo. Ese mundo hambriento que si no espabilas no te da respiro. Y además, ahora habló inglés.

Mi primera mochila

Mi primer viaje sin organización ni reservas fue por toda Croacia

Albert Aguilà

Todos tendemos a reservar y planificar las cosas antes de ir a algún lugar desconocido. No es una mala opción pero recurrentemente llegamos a los sitios mas concurrentes e turísticos. Mi primera mochila fue destino a Croacia. Horas antes de coger el vuelo hice la maleta y con tan solo el papel del billete de avión me dirigí a Dubrovnik. Al pisar la ciudad ocurrió mi primera aventura. Todos los hoteles de la zona estaban llenos y nos costo más de una hora localizar un albergue en las afueras de la ciudad donde poder pasar esa noche. Esa misma noche al regresar de madrugada hacia nuestra residencia vi la grandeza de todo lo que había ocurrido. La ciudad majestuosa iluminada a lo lejos sin lugar a dudas la mejor imagen que uno puede ver de la capital costera croata. Y  todo, gracias a la mochila.

Después camino al parque natural de Plitvice descubrí que viajar con mochila puede ser muy duro. Dormir en el coche en frente del parque no es una experiencia muy recomendable. P1000263Pero al día siguiente la recompensa fue espectacular. Este parque es sin lugar a duda uno de los mejores que he visto en mi vida. Y gracias a la des planificación pude llegar a el.

Para finalizar hice una ruta por las islas de Croacia. Vis, Hvar, KRK y Mljet fueron mis destinos. En esta última dormimos en una casa con dos mujeres en frente del Mar. Simplemente impresionante! Sólo un gran hotel tiene esas vistas. La mochila nos deparó el lugar perfecto donde apreciar las bellezas del Mar Adriático y por tan sólo 8 euros.Por ello, Mi primera mochila sirvió, sin lugar a duda, para que escoja este método de viaje en más de un futuro destino.